100 gr de cerezas tiene tan solo 87 calorías, 22 gramos de carbohidratos, 1 gramo de proteína y 3 gramos de fibra.

Son una fruta que para personas que no quieren tomar carbohidratos está entre las de comer con precaución de vez en cuando.

La cereza es usada desde hace milenios como depurador intestinal, para librar a nuestro cuerpo de toxinas. Esto debido a que los pigmentos que les dan su color granate, las antocianinas, un tipo de flavonoides de grandes propiedades depurativas, de hecho de las frutas es la que mayor cantidad tiene.

– Las cerezas, son conocidas como «súper fruta», están llenas de antioxidantes llamados antocianinas que ayudan en la reducción de enfermedades cardíacas y cáncer.

– Son una de las pocas fuentes alimenticias que contienen melatonina, un antioxidante que ayuda a regular el ritmo cardíaco y los ciclos de sueño del cuerpo.

– Una excelente fuente de beta-caroteno (vitamina A). De hecho, contienen 19 veces más beta-caroteno que los arándanos y las fresas.

– Son ricas en vitaminas C, E, potasio, magnesio, hierro, ácido fólico y fibra.

– Las cerezas se conocen como «alimento del cerebro«, ayudando en la salud del cerebro y en la prevención de la pérdida de memoria.

– Debido a que las cerezas contienen antocianinas, pueden reducir la inflamación y los síntomas de la artritis y la gota.

– Comer cerezas reduce el riesgo de diabetes.

– Las cerezas son una buena fuente de fibra que es importante para la salud digestiva.

– Las cerezas son una buena merienda o el postre de elección importante para el mantenimiento de peso, debido al poco aporte de calorías.

– Debido a sus poderosos beneficios anti-inflamatorios, las cerezas pueden actuar en reducir el dolor; son muy aconsejadas para el dolor de tendones y músculos que sufren por sobrecarga los corredores y atletas después de los entrenamientos.

Un consejo, en época de cerezas guarda y lava los huesos y resérvalos para el invierno. En todo el mundo se hacen saquitos de tela con los huesos de cereza que se calientan al lado del fuego y se llevan a la cama por la noche para darnos calor. También se ponen al microondas para calentar y poner en zonas afectadas donde se recomienda calor.